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Selección Literaria

SL40

Llega diciembre y, con él, ese tiempo entrañable para compartir, hacer balance y regalar aquello que de verdad importa: buenos libros que acompañen las fiestas. Este año lo celebramos con una alegría especial, la de cumplir 60 años leyendo, valorando y recomendando lecturas para vosotros. Gracias por seguir confiando en nuestro criterio; os deseamos una feliz Navidad y un 2012 lleno de amor.

Sumario de este número

editorial

libros del mes

Un año más, ha llegado el mes de diciembre y, como no podía ser de otra manera, en Troa tenemos ya en mente la próxima fiesta de la Navidad. Una fiesta que vivimos con inmenso cariño y alegría porque representa la celebración del nacimiento de Jesucristo en Belén. Y ese júbilo con el que, a lo largo de los siglos, los cristianos festejamos una fecha tan señalada ha trascendido por encima de creencias y religiones hasta convertirse en un espíritu único que gira alrededor del mundo entero durante los últimos días del mes de diciembre y que se ha convertido en una fiesta universal, sinónimo de tiempo para amar y compartir.

También es una ocasión estupenda para reflexionar, para hacer balance del año transcurrido y plantearnos buenos propósitos para los doce meses que están por llegar. Y, por supuesto, para regalar. Seguramente, los mejores regalos son los que menos dinero cuestan aunque tal vez sean los que tienen más valor: una caricia, una sonrisa, un gesto de perdón, una oración… Pero llevados por esa fuerza de la generosidad, no escatimamos en estas fechas recursos para regalar cosas materiales, las que más puedan gustar.

Este año, en Troa celebramos estas fechas con una alegría añadida, la de conmemorar el 60 aniversario del nacimiento de nuestra empresa; un proyecto que nació con la ilusión de compartir algo que es muy importante en nuestras vidas, la lectura de buenos libros. Y con esa idea, un equipo de personas comenzó a leer, valorar y reseñar buena parte de los libros que salían al mercado con el fin de que quien se acercara a ellos tuviera una idea clara de lo que iba a encontrar en sus páginas.

Es una tarea costosa pero, a nuestro juicio, necesaria y afortunadamente hemos comprobado que la mayoría de vosotros compartís nuestro criterio y nos apoyáis en nuestro esfuerzo. Sin vosotros, no hubiéramos sobrevivido estos 60 años ni tendríamos ánimo para afrontar el futuro.

Queremos aprovechar este número de SL para daros las gracias por vuestro apoyo, para garantizaros que seguimos a vuestra disposición, para pediros que difundáis por todos los medios a vuestro alcance nuestra revista SL, nuestra Fundación, nuestras librerías y nuestra web; en definitiva, nuestro proyecto: compartir los mejores libros y ayudaros a elegirlos.

Pero sobre todo, como cada año por estas fechas, lo más importante es transmitiros que os deseamos una feliz Navidad y un año 2012 lleno de amor.

Tu hijo también puede ser Einstein

Por Maite Castillo

Para conseguirlo, Fernando Alberca, cordobés de 45 años, licenciado en Filosofía y Letras, Máster en Dirección de Centros Educativos, profesor de secundaria, experto en educación, padre de ocho hijos y autor, entre otros libros, de Todos los niños pueden ser Einstein, nos sugiere, a padres y educadores, algunas claves. Tal ha sido el éxito del libro que acaba de lanzarse la segunda edición. En Troa ya lo habíamos leído y figuraba entre nuestras lecturas recomendadas para padres y profesores. Sin embargo, queríamos saber más. Y nada mejor para ello que entrevistar a su autor.

SL: Entendemos que para ser un buen educador hay que sentir verdadera vocación. ¿Cómo y cuándo se dio cuenta de que era la suya?

F.A.: Mi padre era psiquiatra infantil. Cada día se levantaba a las siete de la mañana para estudiar y compartía con nosotros sus inquietudes. Llegó un momento en que me di cuenta de que quería ser profesor pero no sabía muy bien de qué. Finalmente, terminé haciendo Filosofía y Letras.

Si nuestros alumnos tienen un índice de fracaso escolar de más del 30%, algo tenemos que mejorar

SL: La educación en España no parece ir por buen camino, dado el elevado porcentaje de fracaso escolar.

F.A.: En España no podemos tener tantos niños tan torpes. Si nuestros alumnos tienen un índice de fracaso escolar de más del 30%, algo tenemos que mejorar. Partimos de un sistema que no es del todo malo aunque quizás sea demasiado rígido y esté muy volcado en el hemisferio izquierdo del cerebro, en el que domina la lógica, por lo que a una inteligencia creativa le va mal. Pero también creo que falta motivación en el profesorado. Si uno es buen profesor, da igual el sistema que te pongan delante; pero hoy estamos siendo más evaluadores que enseñantes. Claro que en muchas ocasiones el desprestigio social de la profesión de profesor tampoco ayuda.

SL: Entonces, la clave está fundamentalmente en el profesorado

F.A.: En buena medida así es. Educación y política no son buenos compañeros y a los políticos lo que les tenemos que exigir es que aseguren las condiciones para que los docentes puedan ejercer su trabajo. El resto está en manos de los profesores, ellos son la clave para conseguir el cambio.

SL: No parece muy optimista.

F.A.: Pues lo soy y estoy convencido de que las aulas están llenas de "einsteins". No hay más que fijarse en personas como Juan Ignacio Cirac, director del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica y premio Príncipe de Asturias, o Rafa Nadal. También ellos son ejemplos de inteligencia. Y lo que necesita la sociedad es eso, genios, personas inteligentes y capaces, no superdotados.

Dedicaría toda la primaria a una sola y única cosa: aprender bien a leer y escribir

SL: ¿Qué es lo que usted cambiaría primero?

F.A.: Dedicaría toda la primaria a una sola y única cosa: aprender bien a leer y escribir. Los niños tendrían que aprender a leer antes, puesto que tienen capacidad para ello. Y si dominan la comprensión lectora, podrán estudiar lo que quieran. Saber leer, escribir, hablar y escuchar con propiedad es la base del éxito personal y laboral. Enseñar a leer a nuestros alumnos es lo principal, casi lo único, que debería preocuparnos a los profesores. Y cuantas más cosas aprendan leyendo, más inteligentes serán. Sin embargo, les estamos enseñando un montón de cosas que realmente no sirven para nada. También primaría más la creatividad, la imaginación, la curiosidad…Necesitamos alumnos que aprendan a hacer preguntas y, sin embargo, nuestro sistema educativo lo castiga porque nuestro tipo de enseñanza está montado para el hemisferio izquierdo del cerebro.

SL: Sin embargo, no son muchos los adolescentes a quienes les apasione la lectura.

F.A.: No les gusta leer porque no se les ha enseñado a hacerlo y por culpa de ello pueden estar perdiendo el 80 por ciento de la riqueza de su vida. La lectura es como vivir cien veces más, y puedes hacerlo desde el sillón de tu propia casa con la ventaja de que cuando cierras el libro vuelves a la tuya propia. Los niños quieren y tienen capacidad para leer desde muy pequeños, a los dos o tres años, y no lo aprovechamos.

SL: ¿De verdad podemos conseguir que nuestros hijos sean superdotados?

F.A.: No, el coeficiente intelectual de una persona apenas se altera a lo largo de su vida. Sin embargo, la inteligencia sí que crece si la alimentamos. Einstein no era un superdotado, en su propia casa lo tachaban de retrasado mental y los primeros profesores que tuvo lo consideraban incapaz. De hecho, comenzó a hablar muy tarde, con ocho o nueve años, y a los quince era todavía lo que nosotros consideramos hoy un ejemplo de fracaso escolar.

SL: Y sin embargo, terminó convirtiéndose en uno de los científicos más prominentes del siglo XX. ¿A qué se debió el cambio?

F.A.: A dos factores: motivación y método, y gracias a tres o cuatro personas que aparecieron en su vida y que posibilitaron el cambio. Empezó a sentirse querido, reconocido y valorado. Y si sientes que confían en ti, te creces. Eso fue lo que le pasó a Einstein, que encontró quien lo estimulara a pensar y a valorar el potencial de su cerebro.

SL: El cerebro y sus hemisferios, ¿es ésa otra clave?

F.A.: En el hemisferio izquierdo del cerebro está la lógica, como las matemáticas o la expresión verbal, y en el derecho, la imaginación, la intuición y la creatividad. Cuando ambos hemisferios interactúan y se estimulan los dos por igual, surgen las ideas brillantes. Y es necesario tener esto en cuenta en materia de enseñanza porque lo importante es potenciar ambos. Nos estamos equivocando cuando solo utilizamos una parte del cerebro.

SL: Cuando yo estudiaba bachillerato, tuve que elegir entre ciencias y letras…

F.A.: Eso es un error; clasificamos demasiado. En nuestro sistema educativo, todo está secuenciado, dividido… y eso solo lo entiende el hemisferio izquierdo, de manera que a los chavales que tienen más desarrollado el derecho les puede resultar muy difícil.

SL: ¿Y cómo se motiva a un niño?

F.A.: Para motivar a los niños es preciso que sus padres confíen en que pueden hacer las cosas por sí mismos pero para ello es preciso enseñarles que están preparados para hacerlo. Hay que hacerle capaz de resolver problemas, ser paciente cuando un niño de tres años se abrocha el abrigo, dejándolo que lo haga él solo, y como ése cualquier otro pequeño problema. A todo ser humano le gusta lograr lo difícil. Todos tenemos una mente maravillosa y un deseo de ser héroes y hacer grandes cosas, cosas buenas, para obtener reconocimiento o para sentirnos muy queridos. Un niño más querido es más capaz.

La inteligencia es infinita y cuanto más inteligentes seamos seremos más felices

SL: ¿No los estamos sobreprotegiendo demasiado?

F.A.: La sobreprotección es muy común en la educación hoy en día, es el error más extendido en la sociedad del bienestar, donde es muy fácil y accesible resolver los problemas cotidianos. Es muy común en la escuela y también en la familia. Es importante encontrar las claves que fortalecen a los niños y los hacen más inteligentes y felices: que aprendan a saltar sus propios obstáculos, enseñarles que todo tiene consecuencias, a disfrutar de lo extraordinario que esconde la vida cotidiana y a querer de verdad. Pero no hay que confundir la motivación con el aliento. Decir a un niño "tú puedes" acaba generando ansiedad porque con el esfuerzo sólo no vale. La capacidad de hacer cosas viene dada por el esfuerzo y la necesidad. Y solo así podremos superar las crisis que se nos presenten en la vida.

SL: ¿Y el método?

F.A.: A menudo suelo comparar a los niños con un piano. Se trata de acertar con la tecla, de estimularlos en aquello en lo que muestren más interés, sin olvidar aquellas otras capacidades que sean capaces de desarrollar aunque les suponga un mayor esfuerzo. Para ello sólo hace falta conocer cómo funcionan nuestras cabezas. En nuestra cultura estancamos aquello en lo que creemos que no somos válidos y lo que hay que hacer es todo lo contrario, potenciar aquello en lo que no tenemos éxito.

SL: ¿Y conseguiremos así que nuestros hijos sean unos genios?

F.A.: Conseguiremos que desarrollen la inteligencia y que sigan haciéndolo a lo largo de la vida. La inteligencia es infinita y cuanto más inteligentes seamos más capaces nos sentiremos de ir resolviendo los problemas que nos surjan y, en consecuencia, seremos más felices.

Troa Fundación. Tus favoritos para la biblioteca escolar

Ranking de los imprescindibles de biblioteca

Por Marta Cuquerella

A lo largo del mes de octubre hemos celebrado el Mes Internacional de la Biblioteca Escolar, que este año ha girado en torno al lema "Capacitar a los alumnos para la vida".

La lectura constituye un vehículo para el aprendizaje y la formación de las personas. El proceso lector, en tanto que se basa en la comprensión de conceptos a través de imágenes literarias, supone un alto grado de implicación de la persona, siendo apto para su formación en valores: la persona los entiende, los identifica y aprueba. La lectura ayuda a interiorizar dichos valores y, posteriormente, a pensar y actuar coherentemente.

La biblioteca escolar, como lugar de encuentro donde se unen el placer de la lectura y la inquietud por aprender, debe dirigirse a fomentar el hábito lector de los alumnos a la vez que ofrece oportunidades para desarrollar la imaginación y divertirse. Para ello, es importante que cuente con un fondo de calidad, adecuado a los alumnos, equilibrado y que refleje aficiones e intereses de los niños y jóvenes que vayan a hacer uso de ella.

Desde que en la revista anterior pidiéramos la colaboración de los centros escolares y de sus alumnos para ayudarnos a preparar una lista con los libros que consideraran imprescindibles para figurar en su biblioteca escolar, hemos recibido cientos de participaciones de niños y jóvenes de toda la geografía española.

Gracias a la valiosa información que nos han proporcionado, hemos elaborado una lista con los libros que los propios usuarios de estas bibliotecas querrían tener en sus centros escolares. Dado el atractivo que han demostrado tener las colecciones de libros entre los jóvenes lectores, hemos incluido también un ranking con las más valoradas, en las que se mezclan las series modernas que están en continuo crecimiento, como Gerónimo Stilton y Ulysses Moore, con otras más clásicas como las Crónicas de Narnia o las distintas colecciones de los personajes creados por Enid Blyton (Los cinco, Torres de Malory, Los siete secretos, etc.).

Muy interesantes resultan los motivos que les llevan a los alumnos a realizar su elección. De ellos se desprende que en los libros buscan fundamentalmente aventuras, misterio y diversión, valorando especialmente las obras que les hacen meterse en el libro y vivirlo.

Es un hecho que la lectura facilita la visualización de determinados valores en situaciones reales, apreciando los jóvenes lectores la capacidad que tienen los libros para transmitirles ideales como la amistad, el compañerismo, la lealtad, etc.

También destaca el papel del profesor como asesor en las lecturas, siendo un motivo que les lleva a elegir un libro concreto el hecho de que en clase se les haya hablado de él recomendando su lectura.

Finalmente, otra de las razones que predomina para elegir un libro en particular que quisieran tener en su biblioteca escolar la resume muy bien Isabel, de 11 años: "Me leí el libro, me gustó mucho y quisiera que mis compañeras tuvieran la oportunidad de leerlo".

Si desea más información, quiere colaborar como voluntario o económicamente realizando algún donativo, póngase en contacto con nosotros en fundacion@troa.es